Los materiales y productos de la edificación son mezclas que se emplean en grandes cantidades, debido a lo cual deben proceder de materias primas abundantes y accesibles. Por tal motivo, la mayor parte de los materiales de construcción se fabrican con arena, arcilla o piedra, en el medio ambiente, utilizándolo tal como se los encuentra o manufacturándolos para la restauración y el aislamiento, en obra ya existente o nueva.
Los materiales para la construcción y la restauración son de larga duración. Dependiendo de su empleo, tendrán que ser soluciones a exigencias como firmeza, resistencia mecánica, resistencia al fuego, fácil de limpiar. Por lo general, ningún material de construcción cumple con todas las soluciones requeridas, el arte de la rehabilitación y la construcción son las que se encargan de combinarlos para satisfacer adecuadamente dichas necesidades.
En los países desarrollados, los materiales de construcción se hallan regulados por normativas que definen las características a cumplir, así como su ámbito de aplicación, en la cimentación, la refacción, la restauración. El objetivo de esta regulación es asegurar unos estándares de calidad mínimos en la construcción, y permitir a los arquitectos e ingenieros conocer el proceder y particularidades de los materiales empleados.
Los productos deben superar unos controles de calidad antes de ser aplicados en las soluciones. Para los materiales más comunes existen una multiplicidad de empresas y marcas, por lo que el nombre genérico del material se respeta, como en el caso del cemento, ladrillo, etc. No obstante, cuando el productor posee una fracción importante del mercado de la construcción o la rehabilitación y reforma, el nombre genérico es sustituido por el de la marca preponderante, tal es el ejemplo del fibrocemento (Uralita) y del cartón yeso (Pladur, Durlock, Knauf).